viernes, 1 de abril de 2016

SALUD EMOCIONAL EN LA VEJEZ

=Saber envejecer es una obra maestra de la sabiduría, y una de las partes más difíciles del gran arte de vivir.=
 Henri Frédéric Amiel

Los cambios en el desarrollo cognoscitivo y emocional a lo largo de toda la vida expresan la diversidad del carácter individual de lo psíquico y el envejecimiento no escapa a esta condición. Cada persona como protagonista de su historia de vida, dispone de recursos con los cuales autodirige y participa en su propio desarrollo; pero el envejecimiento es también una creación y un fenómeno sociocultural, la determinación social atraviesa lo individualidad donde es reelaborada al tomar un sentido personal, convirtiéndose entonces en factor de desarrollo.
La llamada “Tercera Edad” conocida también con los términos de vejez, adultez mayor o tardía, ha sido poco estudiada por los teóricos del desarrollo y como tendencia se presenta como etapa de involución, determinada por pérdidas o trastornos de los sistemas sensorio-motrices y no como una auténtica etapa del desarrollo humano.
Este período etáreo se ubica alrededor de los 60 años, asociado al evento de la jubilación laboral; y ya hoy comienza a hablarse de una llamada cuarta edad para referirse a las personas que pasan de los 80 años. Por ello aparecen expresiones acerca de los “viejos jóvenes” o “adultos mayores de las primeras décadas”, y de los “viejos viejos” o “ancianos añosos” para marcar diferencias entre ambos grupos. En el presente artículo se abordará como una sola etapa: la del adulto mayor, los ancianos o la Tercera Edad.
La sociedad actual no dispone todavía de una cultura de la vejez, lo que hace que en muchos contextos culturales el adulto mayor no sea bien valorado, y sea considerado como alguien que llega a su fin y no como alguien que tiene el mérito de haber recorrido un largo camino.
Esta situación se refleja en el llamado modelo del viejismo y el paradigma del cuerpo joven, imperando por un lado el desarrollo de la vida en términos de comienzo, plenitud y decadencia y por la otra, la preferencia por el cuerpo joven, excesivamente delgado y muy lejos de todo lo que pueda ser arrugas y defectos. Cuántas veces escuchamos la frase “que malo es llegar a viejo”, sin embargo, la aspiración de una larga vida es el deseo de todo ser humano, independientemente de la época y la cultura. (Fong, 2006).
En los países primer mundistas se han realizado diversas investigaciones acerca de esta etapa y el mejoramiento de la calidad de vida de la misma, debido al aumento de la esperanza de vida y gran descenso en las tasas de natalidad experimentados en los últimos años, ya que estadísticamente la tradicional pirámide poblacional se está invirtiendo, de tal manera que en la actualidad prevalecen más las personas mayores que los niños y jóvenes, lo cual va indicando que la población está envejeciendo a un ritmo acelerado (Fernández-Ballesteros, Moya, Iñiguez y Zamarrón, 1999). Al respecto, en países europeos como España, Grecia, Portugal e Italia se aprecia desde la década de 1970 un aumento acelerado del proceso de envejecimiento y además, se suman las regiones de Asia y el Pacífico como las zonas más envejecidas.
La región de América Latina y el Caribe tampoco está exenta de este proceso de envejecimiento mundial, sobre todo en los últimos 50 años. Según un estudio de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), la proporción de personas mayores de 60 años se incrementará en las próximas décadas en un 3,5%, cifra que rebasa la tasa de crecimiento de la población total. (Villegas, 2002).
La preocupación por los ancianos y su estilo de vida en la sociedad cambiante de hoy en día, es tema de interés de instituciones gubernamentales, universidades, y de grupos privados de distintas orientaciones. Al respecto se considera importante resaltar algunas situaciones que se encuentran caracterizando al fenómeno de la ancianidad en diferentes latitudes:
 La necesidad de prever el apoyo en la ancianidad es un factor que está influyendo en la formación de las familias. En esto intervienen los valores culturales,  tenencia de bienes y herencia, así como también las diferentes expectativas hacia los hijos varones y las hijas hembras, la jubilación y el apoyo social. En la actualidad, sin embargo, los padres reconocen que tener grandes cantidades de hijos no devuelve la inversión y el costo que éstos implican, con respecto a una posterior manutención de sus padres.
 Aumentan las familias de 3 generaciones. A medida que va aumentando la longevidad y se va aplazando la edad de tener hijos, las familias pueden tener a su cargo a progenitores ancianos y a niños de corta edad. Hay menos hermanos y hermanas y la familia tiende a hacerse pequeña. A la vez aumentan los divorcios y aparecen nuevas familias y otras redes de parientes, por lo cual comienzan a tener más importancia los vínculos basados en el afecto o los que se establecen de forma voluntaria. (Orosa, 2001).
 Y en los lugares donde ha aumentado considerablemente la esperanza de vida y disminuido la tasa de fecundidad, son mayores los cambios del curso típico de la vida. Tal es el caso de Japón, por ejemplo, donde las personas viven más tiempo antes de tener hijos y después de ser jubilados.
El proceso de envejecimiento poblacional requiere una nueva posición psicológica, sociológica y actitudinal ante la vida. Los cambios irreversibles que sufre el organismo exigen comprender y aceptar los nuevos límites de las posibilidades físicas y dedicar el tiempo necesario a cuidar de una salud que antes era frecuente relegar con la intención de lograr una mejor calidad de vida.
La vejez hay que aceptarla y disfrutarla como cualquier otra etapa del desarrollo humano. No se trata de negar la llegada de la ancianidad y pretender seguir funcionando con esquemas que resultaron útiles en etapas anteriores, ni tampoco de esperarla como una tragedia ante la cual no hay nada que hacer.
Resulta indispensable reconocer las vivencias emocionales, sobre todo las negativas que provoca la evidencia de la vejez .Las limitaciones físicas y a veces intelectuales deben ser reconocidas para poder ser compensadas o corregidas. La pérdida de ciertos atributos relacionados con la belleza corporal, por ejemplo, debe ser aceptada como inevitable. No se espera por supuesto, que se reciban las arrugas con alegría, ni que se celebre la disminución de la virilidad, lo cual en nuestra cultura es algo lamentable, pero se debe tener en cuenta que todas las etapas de la vida llevan consigo pérdidas y ganancias. Se exige entonces desarrollar la capacidad de reelaborar el concepto de belleza, reajustar el ritmo de la actividad, así como el abandono o reemplazo de ciertas actividades por otras que pueden ser igualmente placenteras y fuentes de emociones positivas.
Cuando se ha vivido mucho, existe la posibilidad de haber sufrido y vivenciado situaciones desagradables, que provocan fuertes sentimientos de ira, rabia y hasta desesperación. Identificar estas emociones, las situaciones en que aparecieron y las consecuencias que tuvieron en la conducta, resulta una habilidad emocional de gran utilidad para el adulto mayor.
Desde una perspectiva cognitivo-motivacional, los investigadores consideran las metas y los proyectos personales como unidades mediadoras que proporcionan información no sólo de lo que la persona “es o tiene”, sino también de lo que “hace y espera lograr” (Ctsikszentmihalyi, 2005). De esta forma, todo lo que la persona desea alcanzar, y la actividad que realiza para lograrlo, se convierten en el punto de partida para la comprensión del bienestar subjetivo. Es por ello que la felicidad va a depender de la distancia que la persona sienta con respecto a sus metas, de donde se desprende que el logro de las metas se vincula a distintos grados de satisfacción.
Toda actividad humana es intencionada y está dirigida a la satisfacción de diversas necesidades. La Tercera Edad no escapa a esta condición. Como en toda etapa de la vida, el anciano debe tener la capacidad de plantearse retos y perseverar en su consecución, aprovechando para ello las distintas oportunidades que se le presentan en su cotidianeidad. Esto no es tarea fácil y apunta a la automotivación como capacidad emocional que permite la orientación afectiva de nuestra vida.
Si el anciano es consciente de que aún le queda camino por recorrer resultará más fácil elaborar proyectos que impriman sentido a su vida. La capacidad de establecerse metas no debe disminuir con la edad, sino todo lo contrario. La utilización emocionalmente inteligente de la experiencia acumulada puede aportar el optimismo necesario para proyectarse al futuro desde la perspectiva del éxito y disfrutar el trayecto hacia la consecución de objetivos reales para esta etapa, lo cual constituye la verdadera esencia del bienestar subjetivo.
Después de haber vivido un tiempo que puede se percibido como largo para algunos, es posible que en ocasiones el adulto mayor se vea tentado a abandonar la lucha por la vida y adoptar posturas pasivas haciendo alusión a criterios como el cansancio, el “no vale la pena” o “posiblemente ya no lo disfrute” lo que constituye un riesgo o amenaza para su salud y bienestar toda vez que compromete su futuro. Pero es cierto que en ocasiones cuesta mucho trabajo seguir y controlar el impulso de “salirse del camino”, lo cual necesita de una gran claridad en las metas y una alta capacidad para disfrutar los pequeños logros como aproximaciones a ellas.
El optimismo es una capacidad emocional de importancia crucial en esta edad. Teniendo en cuenta las dificultades o limitaciones reales de la ancianidad, una actitud optimista favorece una valoración de los obstáculos como modificables, lo cual moviliza la búsqueda de situaciones más ventajosas. A su vez, permitiría ver la adultez mayor como una posibilidad para realizar proyectos que antes no fueron posibles por falta de tiempo, oportunidades, u otras causas. Si el anciano percibe su edad como una oportunidad de vida, si interpreta la vejez no como proximidad a la muerte sino como testimonio de haber vivido, encontrará la manera de enriquecer el contenido de su vida en lo que le queda por vivir. El optimismo le llevará a no atormentarse por cuánto tiempo le falta de vida y le permitirá participar activamente en la construcción del cómo aprender a vivirla.
El disponer de estas capacidades emocionales, tanto las referidas a la conciencia de las emociones propias, como su autorregulación y adecuada orientación hacia objetivos de vida ubicadas en la esfera de la inteligencia intrapersonal, le permiten al anciano lidiar mejor y de manera más eficaz con su mundo interior, “llevarse mejor consigo mismo”, disponer de un conjunto de estrategias que tributen a su bienestar personal, lo cual es condición para la comprensión y el adecuado manejo de las relaciones interpersonales.

RECUERDA COMO DECÍA CICERÓN:

“Nadie envejece sólo por vivir un número de años; la gente envejece al abandonar sus ideales; los años arrugan el rostro pero perder el entusiasmo arruga el alma”.


martes, 22 de marzo de 2016

BASURA EMOCIONAL… LO QUE NO EXISTE PERO COMO ESTORBA.

Todos realizamos especulaciones mentales: ricos, pobres, bonitos, feos, académicos, iletrados, urbanos, pueblerinos… TODOS. A diario vivimos con ellas.
Toda nuestra existencia se nos va en estar pensando por los otros y en estar dirigiendo la vida de otros, aparte de criticándola y juzgándola, y ya ni digamos comprobando y sacando conclusiones sin fundamentos… Y lo hacemos la mayoría de las veces sin que nos lo pidan los otros, es decir, estamos de metiches a la n potencia, dirigiéndolos a ellos cuando lo que deberíamos de hacer es enfocarnos en nosotros mismos.
Y donde generamos más basura emocional??? En donde más cuesta, en donde más nos involucramos, en nuestras relaciones afectivas. Con quien más nos puede pasar que inventemos lo que no existe… Es con los que queremos, con los que nos estimas: la familia, la pareja, los amigos, los que están más cerca, con los que más interactuamos… Y esto es porque ahí si podemos lastimar y si nos podemos lastimar (o lo que yo les dijo jugar a ser el gusanito de la canción “nadie me quiere todos me odian mejor me como un gusanito”).
Pero que tendríamos que hacer??? para empezar a eliminar toda esa basura emocional que nos estorba y además no existe, solo la creamos nosotros…  Necesitamos encontrar un sentido a la existencia humana, a l de nosotros, no a la de los demás… Aprender a no desgastarnos sin sentido sino con un sentido, con una intencionalidad. Lo que creo yo es que si existe un sentido  de nuestro pensamiento, de que queremos lograr, de lo que estamos pensando y sintiendo, entonces no habrá distancia, ni cansancio, ni dolor, ni juicio, ni ningún pensamiento negativo porque estaremos haciendo algo productivo, positivo y viendo en plena conciencia conmigo y con los demás… Y solo de esa manera podre respetar y entender al otro como a mí mismo y sobre todo no estaré generando mi basura emocional.
Si encontramos un sentido a nuestra existencia como seres humanos, con nuestras cualidades y nuestros defectos, no nos estaremos desgastando sin ningún sentido, a lo tonto, a lo inconsciente… Mejor buscar encontrar un sentido a lo que hacemos, a lo que vivimos, a lo que sufrimos, a lo que nos pasa, a lo que vivimos, a lo que estamos aprendiendo, a lo que estamos sintiendo.
Dejemos de preguntarnos tantos “¿por qué?” de lo que nos sucede y en su lugar preguntemos “¿para qué?”…
Pero también tenemos que darnos la oportunidad de vivir lo que nos toca vivir; pero muchas veces no lo hacemos por estar metidos en la vida de otros.
Pero porque todo esta explicación… Para poder entender de donde viene nuestra BASURA EMOCIONAL que no es más que:
1.   PENSAR POR EL OTRO
2.   SENTIR POR EL OTRO
3.   PONERLE PALABRAS AL OTRO QUE NO HA DICHO
Tenemos que entender que el otro no soy yo, el otro es un ente individual e irrepetible. Diferente a mí, que piensa, siente y habla por el solo.
Lo importante ahora es… Cuáles serán las consecuencias si no tiro mi BASURA EMOCIONAL?
Y      Lo primero es que hay un desgaste emocional sin sentido, que no solo nos provocara alteraciones emocionales sino también alteraciones físicas y corporales.
Y      Nos va a generar una des-centralización de nosotros mismos.
Y      Vamos a tener una incapacidad para la comunicación interpersonal (ese dialogo con nosotros mismos).
Y      No nos hacemos responsables de nosotros mismos.
Y      Nos va a ocasionar tristeza y desilusión porque generamos falsas expectativas en el otro.
Pero no todo está perdido, podemos desechar toda esa basura emocional y mandarla directo a la composta del basurero de la siguiente manera:
1.   Tomar conciencia de ella.
2.   Tener el valor de comprobar todos los pensamientos, sentimientos, historias, hipótesis o como quieran llamarlas
3.   Creer en la respuesta del otro
Todo esto implica una re-educación personal y un rompimiento con los estereotipos sociales. Dejar de juzgar nuestra vida para agradar al otro.
Implicaría una disponibilidad personal hacia un cambio de enfoque, de admitir una nueva mentalidad. Volver a educarnos a que nuestro desgaste sea algo productivo.
Tenemos que recuperar nuestra identidad personal, es decir, EL PENSAR, EL SENTIR Y EL VIVIR EN PRIMERA PERSONA…

Y como decía el Dr. Leo Buscaglia:
“Ningún otro puede enseñarnos a cambiar, solamente nosotros mismos lo podemos hacer. Ningún otro puede traernos paz y alegría, esos sentimientos son nuestras en forma única. Ningún otro puede realizarnos. Solamente nosotros mismos podemos decidir que deseamos vivir plenamente nuestra humanidad.”






martes, 15 de marzo de 2016

PORQUE HABLAR DEL ALMA...

El Alma es algo que se ha estudiado desde hace mucho tiempo... Es un término usado en la religión, como algo místico, intangible; pero algo que sigue siendo inexplicable e in comprobable para la ciencia.
La Psicología en sus inicios era la encarga del "estudio del alma" o "tratado del alma" y era parte de la Filosofía, actualmente ya no se usa este enfoque pero creo que a mi me gusta retomarlo y partir de aquí para explicar muchas situaciones en la persona, ya que como decía Aristoteles el Alma es algo que deberíamos de considerar y ver como algo libre, como la base o el principio de la vida, de la sensación, del pensamiento. 
El Alma es lo que nos ayuda a ser Humanos, desde un punto de vista racional, nos ayuda a actuar humanamente, lo que nos hace diferentes porque cada individuo se define por su "alma individual"  o lo que  llamaríamos actualmente el "yo" o la capacidad de "auto conciencia".
El Alma es lo que define a cada persona, su esencia, su comportamiento, es lo que va a llevar a la búsqueda del conocimiento, el entendimiento del bien o el mal; la búsqueda de la felicidad.
Pero hay otro punto a considerar: El Alma no es estática, ni definitiva a lo largo de nuestra vida, aunque si hay características que nos acompañan a lo largo de nuestra vida...
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Hay que recordar que nuestra alma se va a transformando a lo largo de nuestra vida porque cada día vamos aprendiendo algo nuevo, nos conocemos un poco más y esto se va acumulando y adaptando a las circunstancias de la vida presente... Por eso no podemos esperar reaccionar como niños si somos adultos o como adultos si somos niños o adolescentes... Y si tendemos a hacerlo es momento de reflexionar y ver que esta pasando.
Para poder hacer esa reflexión necesitamos trabajar en un proceso de auto conocimiento de ver y hacer una revisión de nuestra auto conciencia que implica la observación de uno mismo, reconocer nuestros pensamientos, emociones,conductas y patrones en nuestro día a día y ver como todo esto trasciende a nuestra propia identidad y personalidad.
Como podemos alimentar nuestra alma y trabajar día a día en nuestra identidad y personalidad para mejorar... Fácil:
1. PIENSA MENOS... SIENTE MAS
2.FRUNCE EL CEÑO MENOS... SONRÍE MÁS
3. HABLA MENOS... ESCUCHA MÁS
4. JUZGA MENOS... ACEPTA MÁS
5. MIRA MENOS... HAZ MÁS
6. QUÉJATE MENOS... APRECIA MÁS
7. TEME MENOS... AMA MÁS

Y recuerda como decía Aristoteles:
"EL ALMA ES AQUELLO POR LO QUE VIVIMOS,SENTIMOS Y PENSAMOS".

lunes, 19 de octubre de 2015

DISCAPACIDAD EN LAS CALLES, OLVIDO A PROPÓSITO

En nuestra sociedad actual tan avanzada y llena de tecnología, pero olvidada de nuestros valores como seres humanos que son los que nos dan nuestra identidad, dejamos de lado las partes, cosas, detalles e incluso personas  que no consideramos dentro de los estándares o estigmas de nuestra nueva era.

Dentro de este olvido provocado tenemos a las personas con discapacidad y más aun a las personas en situación de calle con o sin discapacidad, que son parte de nuestra sociedad pero que por décadas hemos permitido que sean excluidas.

Las personas en situación de calle es un grupo vulnerable el cual no ha sido visto con un mirada integral e inclusiva; al contrario la idea  generalizada de la población es de exclusión basándonos en los estigmas  o etiquetas que no los describen pero si los descalifican.

Debemos recordar que todos merecemos igualdad  e inclusión dentro de la sociedad y que sus condiciones no deben ser factor para segregarlos,  ya que tienen las mismas capacidades, que cada uno de nosotros, aunque los factores externos los predisponen mayormente hacia una discapacidad la cual puede tener a veces desenlaces fatales.
En nuestro México actualmente no contamos con un censo real  de las personas que se encuentra en situación de calle, con este problema tampoco podemos saber cuántas personas padecen alguna discapacidad en esta situación, esto los pone doblemente en desventaja, por eso es importante que empecemos a mirar de forma inclusiva a todas las personas, porque merecemos los mismo derechos y condiciones de  vida.

No debemos olvidar que todos conformamos nuestra sociedad y debemos dejar a un lado los estigmas que encierran a las personas de situación de calle, solo así podremos  avanzar en el mundo que todos nos merecemos, no dejemos que nuestra ideología o creencias no permitan romper con esos paradigmas y así poder avanzar hacia una verdadera sociedad inclusiva. 

Todos somos iguales, la exclusión se debe erradicar empezando por nuestras acciones y pensamientos…


 Dra.  Nohemi Azpilcueta YáñezSe graduó de la carrera de médico cirujano en la Facultad de Medicina de la U. N. A. M. posterior a su egreso trabajó en la Secretaria de Salud donde tuvo la fortuna de trabajar en primer nivel dándose cuenta de la importancia de una cultura de la prevención e inclusión; después de eso decide trabajar en ONG's para poder obtener mayor alcance,  siempre con la permanente capacitación a todos los niveles ya que cuenta con múltiples diplomados;  cursos tratando de tener los conocimientos más actuales.
En sus ratos libres le encanta leer, ya cada libro es una aventura nueva para vivir, además le gusta conocer nuevos lugares, ya que la vida, dura un momentito y es para disfrutar!

jueves, 15 de octubre de 2015

¿MI HIJO ESTA AL MARGEN DE SER UN DELINCUENTE?

 Un problema grave que está presentando nuestra sociedad actual es que quienes cometen la gran mayoría de los delitos, son jóvenes de entre 9 y 20 años. Pero alguna vez nos hemos preguntado ¿Por qué se da esta situación?...La primera respuesta que he llegado a oír mucho es que porque “son pobres y analfabetas”; pero te sorprendería saber que actualmente esto ya no es así, porque la tendencia es otra…Se ha encontrado que algunas características concretas de estos muchachos antisocial es podrían ser : Una confusa e inconstante noción de limites, provienen de hogares en donde la comunicación entre padres e hijos es unilateral, pobre y distante, para ellos el valor de la persona radica en la cantidad de posesiones y la capacidad adquisitiva, cuidan la apariencia y descuidan el esfuerzo de conseguir metas, viven el momento (gozo rápido y sin esfuerzo); orientados a la diversión y el placer, desdeñan la responsabilidad y el deber, carentes de respeto por si mismos y hacia los demás, buscan nuevas experiencias sin compromiso ni cuidado alguno, escasos o nulo éxitos escolares, deportivos, en relaciones afectivas, interfamiliares,etc; creen y consideran tonta a las personas que se esfuerzan.Por otra parte la percepción de su familia y sobre todo a sus padres como figuras mediocres o limitadas, que no se han abierto camino en la vida, no hay identificación alguna con ellos, les expresan desdén y desprecio, o carecen de una relación paterna de abandono o descuido.Sus relaciones interpersonales son superficiales y utilitarias ( solo te busco cuando te necesite para algo o quiera algo),no tienen responsabilidad dentro de la escuela ni la casa, son indisciplinados, sus intereses son limitados denotando vaciedad, carecen de motivos para crecer y aprender, se aburren con facilidad y cambian rápidamente de objetivos y de actividades.En su personalidad son inseguros, dependientes, buscan siempre una figura fuerte a quien seguir, son sumamente influenciables; especialmente de figuras trasgresoras fuertes y dominantes, llegan ser violentos por la falta de tolerancia a la frustración, son narcisistas en la percepción de su mundo, creen que lo merecen todo, no miden consecuencias de sus actos, nada les merece respeto; solo la ley del mas fuerte.Tal vez podrás pensar que alarmista suena esto o te sea totalmente indiferente… pero el mayor problema es que la descripción de este tipo de muchachos esta en todos los ambientes y capas sociales. Todos los días oímos en los noticieros de secuestros cada vez más violentos para presionar a la familia a pagar, actos vandálicos de extrema violencia, asaltos acompañados de hechos sangrientos, robo de niños que terminan en pornografía o trafico de infantes, etc. Todo esto corrompe el aparato de justicia y destruye los aspectos de la vida social, ocurriendo esto en la calle y lugares donde nuestros niños y jóvenes viven, juegan, tienen amigos, transita…Pero tú que crees? Tu hijo esta protegido?, Te preocupan sus amigos? Platicas con el?, Convives con el? Tiene y le enseñas valores?  O de plano “te vale”… Bueno pues ya tienes tu respuesta.

PSIC. CAROLINA LOPEZ 
Lic. Psicología por la UVM TLALPAN, Maestría en Educación Familiar por la Univ. Panamericana Campus Bonaterra, cuenta con diversos cursos relacionados al área de la salud mental, la inclusión, la discapacidad y el desarrollo humano.
Le encanta desarrollar su trabajo como psicóloga en su consultorio, como docente de universidad y dando cursos y talleres.
Disfruta de pintar, tomar café, leer diversos libros y artículos, la fotografía pero sobre todo a su familia y a su perro kikis.



💮Que tipo de MENTALIDAD esta presente en tu VIDA?

Muchas veces creemos que otros tienen una vida más fácil o más difícil que nosotros pero esto no es más que una percepción que tiene que v...