10 de octubre de 2016
El D铆a Mundial de la Salud Mental, nos brinda la oportunidad de aumentar la conciencia sobre las dificultades a que se enfrentan las personas con discapacidades mentales y psicosociales, y sobre la labor que se debe realizar para que puedan llevar una vida plena y satisfactoria.
Pese a que se han adoptado diversas medidas fundamentales para tratar de superar esas dificultades, incluida la hist贸rica aprobaci贸n de la Convenci贸n de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, muchas personas de todo el mundo que viven con discapacidades mentales y psicosociales siguen siendo discriminadas y estigmatizadas, sufriendo abusos f铆sicos, sexuales y emocionales y estando desatendidas. La falta de profesionales sanitarios cualificados, el uso de la coerci贸n en el tratamiento y la reclusi贸n en centros aislados de salud mental y social hacen a煤n m谩s dif铆cil que esas personas puedan ejercer sus derechos humanos b谩sicos y tengan posibilidades de recuperarse.
Todos los seres humanos tienen derecho al respeto y a la dignidad. Tambi茅n tienen derecho a abrigar sue帽os y esperanzas, y a trabajar, disfrutar de su familia y sus amigos, vivir su vida sin estigma ni discriminaci贸n y participar en las decisiones que los ata帽en. Estos son los objetivos que deben garantizar las pol铆ticas y la legislaci贸n, que deben promover los servicios y que deben apoyar las comunidades. Juntos podemos ayudar a conseguir que las personas con discapacidades mentales y psicosociales vivan con la dignidad que es parte esencial de una vida plena y saludable.